Publicado el Deja un comentario

Mantenimiento del descalcificador

Mantenimiento del descalcificador

Aquí tenemos al gran desconocido, poca gente sabe realmente todos los beneficios que nos aporta un descalcificador pero todavía es más desconocido el mantenimiento que requiere. Como toda máquina necesita su mantenimiento y sin éste su rendimiento y funcionamiento puede ser gravemente afectado e incluso deteriorarse antes de lo debido.

El descalcificador necesita que le llenemos el depósito para funcionar igual que a nuestro coche. Si dejamos que la sal se nos acabe el equipo dejará de realizar su función. Su funcionamiento se basa en el intercambio ionico y para que se lleve a cabo este principio físico químico necesita agua salobre o también llamado salmuera. Una vez que la resina encargada de atrapar la cal y el magnesio del agua llega al punto de saturación tendrá que desprenderse de ambos compuestos e invitarles a que fluyan hacia el desagüe.  Pero esta función será incapaz de accionarse sin que haya agua salada en su proceso de lavado. Este proceso de lavado denominado regeneración de la resina es esencial para que nuestro descalcificador coja de nuevo músculo y siga con su cometido, sucesivamente por el resto de su vida.

Tanto los descalcificadores domésticos como industriales deben presentar un filtro a su entrada para evitar el paso de ciertas partículas que terminen por introducirse por los mecanismos de la válvula se incrustan por sus delicados engranajes y provoquen averías.  Tengan en cuenta que el descalificador evitará la cal y otros componentes indeseables del agua pero también necesitará de cierta ayuda. Normalmente los filtros típicos en la instalación están formados de un cartucho de hilo bobinado que puede ser de diferentes materiales y que se pueden lavar alguna vez, pero deberán ser sustituidos con el paso del tiempo. También existen filtros más complejos autolimpiables o provisto de una llave de purga para su limpieza. Al final tanto un filtro como otro será totalmente recomendable para la conservación de nuestro equipo.

No menos importante será la desinfección de la resina contenida en la botella para evitar que se produzca el famoso biofilm o biocapa a consecuencia de proliferación bacteriológica. Lo más indicado será realizar una exhaustiva desinfección con algún producto químico desinfectante pero siempre en niveles adecuados de concentración y por supuesto con grado alimentario.

Nuestro descalcificador tendrá que ser capaz de eliminar toda cal sin atenuar la presión de entrada porque en caso contrario será indicativo de que algo no va bien.

Por último será muy importante revisar todos los parámetros de la válvula para asegurarnos de que el reloj esté en hora así como el ajuste de cal de entrada, contador de litros,  etc.. Será muy importante que el ajuste de dureza residual esté en un del 10% de la dureza total y evitar que nos quede a 0° de dureza.

En caso de que tengamos un filtro a la salida de nuestro equipo para evitar problemas de corrosión, debemos de observar que no esté gastado, procediendo a su sustitución en caso necesario.

Recuerde que está generosa máquina antical necesita de sus mimos por lo menos una vez al Año, que no le falte sal en su contenedor y que de vez en cuando le prestemos cierta atención.

descalcificador bajo consumo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  Acepto la política de privacidad