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Depósitos de agua en el edificio

Depósitos de agua en el edificio

La elección del tipo de depósito auxiliar de alimentación en un edificio o vivienda particular, es un tema muy importante a tener en cuenta.

Deben ser fácilmente accesibles y permitir su limpieza periódica. Aunque sean de tipo atmosférico, tendrán tapa para impedir la entrada de cuerpos extraños. Además, deberán estar suficientemente ventilados a fin de garantizar el mantenimiento de las propiedades del agua.

Su construcción debe soportar  las cargas correspondientes del agua que contenga y eventuales sobrepresiones producidas en la red. Dispondrán de desagüe y rebosadero, el cual deberá tener una capacidad que permita evacuar un volumen doble al de entrada de agua.

Los depósitos Aqua Block modulares de almacenamiento de agua potable y pluvial, están fabricados con material opaco, evitando la formación de algas.

Compuestos con material polietileno de alta densidad PEHD y pigmentados en color azul. Las diferentes formas y dimensiones así como su estructura compacta, facilitan su instalación ocupando para ello espacio mínimo.

Pueden ser instalados de manera individual o como grupos de depósitos. Están fabricados 100% de materiales reciclados, cumpliendo perfectamente con todos los Registros Sanitarios y respetando el medio ambiente.

Para todos aquellos depósitos que no cumplen ningún tipo de normativa de higiene y salud, bien sean de obra o materiales en fibra cemento u otros deben ser sustituidos de forma imperiosa.

Porque usar siempre el agua del depósito

El agua estancada es un riesgo por dos motivos fundamentales. Por un lado, la ausencia de circulación provoca que los sólidos que transporta el agua sedimenten originado fangos. Éstos están implicados en la multiplicación de la bacteria, favorecen la formación de la biocapa y además ocasionan corrosión. Por otra parte el biocida no llegará a todas las partes del sistema en concentración suficiente para matar las bacterias. Un bacteria muy presente en el agua es la legionela y debemos ser muy precavidos. La legionela que esté en la biocapa puede pasar al agua, reinfectando el sistema, al bajar los niveles de desinfectante.

El agua se estanca cuando la instalación permanece tiempo sin usarse, cuando hay tramos en desuso o superfluos llenos de agua o tramos ciegos.

Se recomienda por salubridad y seguridad que toda agua que acumulemos sea continuamente recirculada y nunca dejar como alternativa en caso de corte de suministro de agua de la red potable.

Además, no menos importante es que todos los sistemas encargados de asegurar el suministro de agua a nuestra vivienda suelen deteriorarse potencialmente cuando no se hace uso de ellos de forma continuada. Un claro ejemplo de esto es el equipo de bombeo que aspira el agua del depósito para impulsarla hasta las viviendas.

Porque limpiar el depósito del agua

Aunque la ley no puede actuar en las decisiones que tomamos en nuestra casa o comunidad, por sentido común deberíamos actuar en consecuencia dado que nuestro depósito de agua de consumo puede convertirse en una auténtico hogar de microorganismos.

Por salubridad e higiene deberíamos de limpiar nuestras instalaciones de agua, sobre todo nuestro depósito acumulador.

Los factores de multiplicación de microorganismos en nuestro depósito dependerá de los nutrientes presentes en el agua. El agua de nuestro sistema puede llegar a ser incluso contaminante ambiental. Mucas veces estos contaminantes pueden proceder de obras cercanas de demolición o construcción de edificios. Los sólidos introducidos además pueden reducir la eficacia del cloro contenido en el agua.

La presencia de biocapa contribuye a la proliferación de las bacterias. La legionela es una bacteria muy presente en el agua capaz de vivir y multiplicarse en el interior de los protozoos presentes en la biocapa. Estos protozoos pueden resistir mayores concentraciones de cloro que la legionela que está libre en el agua, por lo que sobrevive a la acción del cloro.

Toda corrosión en nuestra instalación de agua puede generar hierro, factor fundamental para el crecimiento de la legionela.

Resumiendo, cuanto mejor sea la limpieza y desinfección de nuestro depósito mejor calidad de agua tendremos y menor será el riesgo de proliferación de agentes patógenos en toda nuestra instalación de agua.

Limpieza y desinfección de los depósitos

Una desinfección no será efectiva si no va acompañada de una limpieza exhaustiva.

Las instalaciones de agua fría de consumo humano y de agua caliente sanitaria se limpiarán y desinfectarán como mínimo, una vez al año, cuando se pongan en marcha la instalación por primera vez, tras una parada superior a un mes, tras una reparación o modificación estructural, cuando una revisión general así lo aconseje y cuando así lo determine la autoridad sanitaria.

Para la realización de la limpieza y la desinfección se utilizarán sistemas de tratamiento y productos aptos para el agua de consumo humano.

a) Agua caliente sanitaria:

1ª En el caso de la desinfección química con cloro, el procedimiento a seguir será el siguiente:

  1. Clorar el depósito con 20-30 mg/l de cloro residual libre, a una temperatura no superior a 30ºC y un pH de 7-8, haciendo llegar a todos los puntos terminales de la red 1-2 mg/l y mantener durante 3 ó 2 horas respectivamente. Como alternativa, se puede utilizar 4-5 mg/l en el depósito durante 12 horas.
  2. Neutralizar la cantidad de cloro residual libre y vaciar.
  3. Limpiar a fondo las paredes de los depósitos, eliminando incrustaciones y realizando las reparaciones necesarias y aclarando con agua limpia.
  4. Volver a llenar con agua y restablecer las condiciones de uso normales. Si es necesaria la recloración, ésta se realizará por medio de dosificadores automáticos.

2ª En el caso de la desinfección térmica, el procedimiento a seguir será el siguiente:

  1. Vaciar el sistema y, si fuera necesario, limpiar a fondo las paredes de los depósitos acumuladores, realizar las reparaciones necesarias y aclarar con agua limpia.
  2. Llenar el depósito acumulador y elevar la temperatura del agua hasta 70ºC y mantener al menos 2 horas. Posteriormente abrir por sectores todos los grifos y duchas, durante 5 minutos, de forma secuencial. Confirmar la temperatura para que en todos los puntos terminales de la red se alcance una temperatura de 60ºC.
  3. Vaciar el depósito acumulador y volver a llenarlo para su funcionamiento habitual.

b) Agua fría de consumo humano:

El procedimiento para la desinfección química con cloro de los depósitos será el descrito para el sistema de agua caliente sanitaria. Finalmente, se procederá a la normalización de las condiciones de calidad del agua, llenando nuevamente la instalación, y si se utiliza cloro como desinfectante, se añadirá para su funcionamiento habitual ( 0,2-1 mg/l de cloro residual libre ).

Si es necesaria la recloración, ésta se hará por medio de dosificadores automáticos.

c) Elementos desmontables:

Los elementos desmontables, como grifos y duchas, se limpiarán a fondo con los medios adecuados que permitan la eliminación de incrustaciones y adherencias y se sumergirán en una solución que contenga 20 mg/l de cloro residual libre, durante 30 minutos, aclarando posteriormente con abundante agua fría; si por el tipo de material no es posible utilizar cloro, se deberá utilizar otro desinfectante.

Los elementos difíciles de desmontar o sumergir se cubrirán con un paño limpio impregnado en la misma solución durante el mismo tiempo.